La literatura es siempre una obra de ficción, y el autor no puede mentir ya que no existe un contraste con la realidad. Por otra parte, el periodismo es un elemento de no ficción, en el cual se puede mentir o no y en el cual se pretenden desmentir (la mayoría de las veces), de la manera más exacta posible.
Aun así, el periodismo y la literatura se encuentran ligados. Existen libros periodísticos que recogen de los periódicos, al igual textos periodísticos que utilizan características de la literatura, los llamados textos periodísticos.
La literatura a veces tiende a disfrazarse de periodismo, como en el caso de la novela basada en hechos reales. Un claro ejemplo es el de Truman Capote, en su obra A sangre fría la historia tiene todos los elementos de un reportaje, se utilizó información real para escribirla.
En otras novelas se toman elementos reales para crear unos hechos ficticios.
La autoficción es jugar con las diferencias entre autobiografía y la ficción, el protagonista se identifica con el escritor, borrando los límites entre realidad y ficción.
El periodismo consta de una información externa, y trata de utilizar un lenguaje, directo, objetivo y sin muchas metáforas, dejando fuera de plano los sentimientos. A partir de un determinado momento el periodismo coincide, pero en otras ocasiones se pueden diferenciar, por ejemplo, unos periódicos de otros por como se cuenta la noticia, la cantidad de información o la ideología.
En los anteriormente mencionados textos periodísticos encontramos como ejemplo a Gabriel García Márquez con Relato de un Náufrago, una obra que tras haberse publicado en periódicos, se reunió en un libro autobiográfico de un hombre, pero escrito por otro, y que está relatado de manera brillante.
Dentro de los tipos de narradores que pueden existir en una obra existen varios. Cabe destacar que es preciso distinguir entre narrador y autor, el narrador es quien cuenta la historia, y el autor el que idea esa historia.
El narrador omnisciente es aquel que sabe todo sobre la historia y sus personajes.
En otras ocasiones, el que nos cuenta la historia puede ser un personaje de ella, o bien un protagonista o bien un personaje secundario. Cuando el narrador es el protagonista suele tratarse de unas memorias o autobiografía de ficción. En el caso de que el narrador sea un personaje secundario, se plantea la teoría del punto de vista, este personaje vive por sí solo, y solo conoce sus pensamientos, pero nos narra los hechos que conoce sobre la historia.
(CEX 30/1/2014)